La entrada en funcionamiento de Puerto Antioquia, oficializada el 5 de febrero de 2026, constituyo uno de los logros más trascendentales en la historia reciente de la infraestructura logística y portuaria de Colombia. Tras completar exitosamente un extenso proceso de pruebas técnicas, operativas, náuticas y de seguridad, y luego de obtener la habilitación formal del Estado colombiano, esta terminal marítima de clase mundial inicio operaciones comerciales plenas desde el golfo de Urabá, redefiniendo el mapa del comercio exterior del país y posicionando a Antioquia como un actor clave en la conexión directa con los mercados internacionales.
La autorización para operar fue otorgada por el Ministerio de Transporte, mediante la Resolución No. 20263040003075 del 29 de enero de 2026, luego de que se confirmara el cumplimiento integral de los requisitos exigidos para la prestación de servicios portuarios de comercio exterior.
Previamente, el terminal recibió la visita interinstitucional de verificación por parte de entidades estratégicas del Estado como el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MINCIT), la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) y la Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional (DIRAN), las cuales constataron que Puerto Antioquia cumple con los estándares normativos, técnicos, operativos y de seguridad requeridos para su entrada en operación.
El inicio de operaciones representa “la materialización de una visión de largo plazo que conecta al país con los mercados internacionales de manera más eficiente, segura y competitiva”. Esta visión se traduce en una infraestructura concebida no solo como un puerto, sino como un sistema logístico integral, capaz de reducir costos, tiempos y riesgos para exportadores e importadores, al tiempo que impulsa el desarrollo económico y social del Urabá antioqueño.
El Megaproyecto De Puerto Antioquia Entro Oficialmente En Operación
Puerto Antioquia será operado por la Sociedad Portuaria Puerto Bahía Colombia de Urabá (PBCU), en cooperación con la naviera CMA CGM, uno de los actores más relevantes del transporte marítimo a nivel global. Su ubicación estratégica, en el municipio de Turbo, lo sitúa a unos 300 kilómetros al noreste de Medellín y entre 320 y 350 kilómetros más cerca de los principales centros productivos del país frente a otros terminales del Caribe colombiano.
Infraestructura portuaria de estándar internacional
Desde el punto de vista técnico, Puerto Antioquia se posiciona como uno de los terminales más modernos y competitivos de Colombia. Cuenta con un muelle marítimo de 1.340 metros de longitud, cinco posiciones de atraque, un calado operativo de 16,5 metros —apto para buques tipo New Panamax— y una plataforma terrestre de 38 hectáreas. Estas características permiten la atención de embarcaciones de gran tamaño, reduciendo restricciones operativas y ampliando la capacidad de integración con rutas marítimas de alcance intercontinental.
La terminal fue diseñada como un puerto multipropósito, capaz de atender contenedores secos y refrigerados, carga general, granel seco, carga rodada, carga sobredimensionada, proyectos industriales y vehículos. Su infraestructura incluye patios de contenedores, bodegas refrigeradas y áreas especializadas para cada tipo de carga, lo que permite una operación flexible y adaptable a las necesidades del comercio exterior colombiano.
En términos de capacidad, Puerto Antioquia inicia operaciones con un potencial cercano a 7 millones de toneladas anuales, con posibilidad de expansión conforme crezca la demanda. Este volumen equivale a cerca de 4% del comercio portuario nacional, si se tiene en cuenta que las terminales portuarias del país movilizaron aproximadamente 180,5 millones de toneladas en 2024. Además, el puerto dispone de capacidad para 18.000 TEU en contenedores vacíos, 7.005 contenedores llenos y entre 1.200 y 1.300 contenedores refrigerados, lo que refuerza su papel como plataforma clave para las exportaciones agroindustriales.
Sin embargo, uno de los componentes más estratégicos del proyecto es su capacidad en frío, diseñada específicamente para facilitar las exportaciones de productos perecederos. El patio de almacenamiento permite mantener simultáneamente hasta 1.300 contenedores refrigerados, un elemento determinante para sectores como el bananero, aguacatero y floricultor. A esto se suman servicios logísticos de valor agregado, como el llenado y vaciado de contenedores, cross docking en cuartos fríos, pesaje, embalaje y etiquetado, lo que convierte a Puerto Antioquia en un eslabón logístico integral y no únicamente en un punto de transferencia de carga.
Tecnología, seguridad y operación continua
La operación del terminal está respaldada por tecnología de última generación, incluyendo grúas STS y RTG eléctricas, sistemas de inspección no intrusiva, plataformas digitales de trazabilidad en tiempo real y una operación continua 24/7. En materia de seguridad, Puerto Antioquia fue concebido bajo un esquema de “security by design”, con control de accesos, monitoreo permanente y escáneres de carga, en coordinación con autoridades como la DIAN, la Policía Antinarcóticos, la Dimar, el ICA y el Invima.
Este enfoque integral busca garantizar operaciones seguras, eficientes y alineadas con los más altos estándares internacionales, reforzando la confianza de las navieras y de los actores del comercio exterior.
Pruebas operativas y primeras recaladas
El inicio formal de operaciones fue precedido por una serie de pruebas náuticas y recaladas experimentales realizadas en los últimos meses. Entre ellas se destaca el arribo del buque “CMA CGM Fort Bourbon”, de 7.377 TEUs, que realizó pruebas de navegación en diciembre, así como las maniobras de atraque del “Marfret Guyane”, de 1.691 TEUs, y la movilización de contenedores vacíos del “AS Angelina”, de 2.127 TEUs, operado por Maersk.
Reducción de costos y ventaja competitiva
Uno de los impactos más relevantes de Puerto Antioquia es la reducción significativa de distancias y costos logísticos. Al consolidarse como el puerto del Caribe más cercano a los principales centros de producción y consumo del país, se estiman reducciones del 47% en la distancia con Medellín, del 36% con el Eje Cafetero y ahorros logísticos de entre 33% y 58% para exportadores e importadores frente a otros puertos del Caribe colombiano. Otras estimaciones del proyecto indican ahorros del 32% hacia Bogotá, 51% hacia Medellín, 39% hacia Pereira y 41% hacia Manizales.
Estas ventajas permiten diversificar rutas logísticas, reducir la dependencia de terminales tradicionales como Buenaventura, Cartagena o Barranquilla, y fortalecer la competitividad del comercio exterior colombiano, especialmente para productos perecederos.
En su primera etapa, Puerto Antioquia beneficiará de manera directa a sectores como la agroindustria —banano, plátano, aguacate, café, cacao, flores y otros productos perecederos—, el sector automotor, los proyectos industriales que requieren carga especializada y las empresas de consumo masivo.
Más allá de lo económico, el proyecto se presenta como un motor de transformación social. Según Alejandro Costa Posada, el éxito del puerto está ligado al desarrollo de las comunidades, bajo la premisa de que no puede haber éxito comercial sin bienestar social. En esa misma línea, el alcalde de Turbo, Alejandro Abuchar, destacó que la llegada de nuevos barcos comerciales y la operación moderna del puerto abren oportunidades de empleo, mejoran las condiciones económicas y elevan la calidad de vida de los habitantes, marcando un punto de inflexión para el futuro del municipio y del distrito portuario.
Pese a los avances, el inicio de operaciones también ha puesto sobre la mesa retos estructurales, especialmente en materia de conectividad vial. Gremios y expertos han señalado que proyectos clave como el Túnel del Toyo aún no están concluidos, lo que limita una integración plena entre el puerto y el interior del país.
Adicionalmente, persisten inquietudes de las comunidades locales sobre las vías de acceso al terminal, especialmente un tramo de entre 18 y 20 kilómetros por el que podrían transitar cerca de 1.000 tractomulas diarias. Habitantes y autoridades han advertido que estas vías no estarían adecuadamente diseñadas para ese volumen de tráfico pesado, lo que ha llevado a evaluar medidas como zonas de acopio, restricciones horarias y esquemas de movilidad para reducir riesgos a peatones, motociclistas y trabajadores agrícolas.
Con una inversión privada de US$764 millones, cerca de cuatro años de desarrollo desde el inicio de su construcción en abril de 2022 y más de 30 meses de obras, Puerto Antioquia se consolida como una de las obras de infraestructura más relevantes del país. Su entrada en operación posiciona al Urabá como un nodo logístico, agroindustrial y portuario estratégico, llamado a desempeñar un papel central en la competitividad del comercio exterior colombiano y en la integración del país con los mercados globales desde el Caribe.
El desafío a partir de ahora será consolidar esta infraestructura de clase mundial con una conectividad vial eficiente y un desarrollo social equilibrado, para que el impacto positivo de Puerto Antioquia se traduzca plenamente en progreso económico, cohesión territorial y bienestar para la región y para Colombia.