El Regiotram de Occidente entrara próximamente en una etapa determinante dentro de Bogotá, consolidándose como uno de los proyectos de infraestructura y movilidad más relevantes no solo para la capital, sino para toda la región de Cundinamarca. En cuanto a ello, Desde el cruce de la carrera 37 con calle 23, en plena Avenida de las Américas, se alistan las condiciones técnicas y operativas para dar inicio a la construcción del primer puente elevado ferroviario del sistema en la ciudad, una obra clave que marcará el inicio visible del trazado elevado del tren eléctrico en el entorno urbano.
La construcción del puente elevado del Regiotram de Occidente se consolidará como la obra más relevante y simbólica del proyecto en su tramo urbano, al representar el inicio visible de la transformación del antiguo corredor férreo en un moderno sistema de transporte eléctrico de carácter metropolitano. Esta estructura, que se levantará en el cruce de la Avenida de las Américas con el corredor férreo, a la altura de la carrera 37 con calle 23, se convertirá en uno de los principales referentes de la nueva infraestructura elevada que se integra progresivamente al paisaje de la capital.
Así será el nuevo puente ferroviario del regiotram de occidente en bogotá
El puente permitirá que el Regiotram cruce por encima de la Avenida de las Américas, una de las vías más transitadas y estratégicas de Bogotá, conectando el costado occidental con el oriental del corredor férreo en dirección al centro de la ciudad. La decisión de elevar el trazado en este punto responde a criterios técnicos y operativos, orientados a garantizar la continuidad del servicio ferroviario sin interferencias con el tráfico vehicular, al tiempo que se mejora la seguridad vial y se optimizan los tiempos de desplazamiento tanto para los usuarios del tren como para quienes circulan por esta importante arteria urbana.
Desde el punto de vista estructural, el puente tendrá una longitud cercana a los 440 metros, lo que lo posiciona como uno de los viaductos más largos del Regiotram de Occidente y una de las obras ferroviarias elevadas más extensas que se construirán en Bogotá en los próximos años. Su escala y complejidad lo convierten en una intervención de alta relevancia dentro del proyecto, no solo por su función operativa, sino también por su impacto urbano y visual.
En términos de diseño, el viaducto ferroviario tendrá una apariencia similar a los viaductos elevados de la primera línea del Metro de Bogotá, con una estructura moderna, esbelta y continua, concebida para integrarse al entorno urbano y responder a los estándares actuales de infraestructura férrea. Esta similitud no es casual, ya que el Regiotram busca alinearse técnica y visualmente con las grandes obras de transporte masivo que hoy redefinen la movilidad de la ciudad, consolidando una imagen coherente de modernización del sistema ferroviario urbano.
La construcción de este puente se enmarca en una estrategia más amplia que contempla viaductos ferroviarios cada vez que el Regiotram cruce grandes avenidas. Además de la Avenida de las Américas, el proyecto prevé estructuras elevadas sobre la avenida Boyacá, la avenida 68 y la NQS, puntos críticos de la movilidad bogotana donde el cruce a nivel resultaría inviable por el alto flujo vehicular. De esta manera, el puente de Las Américas se convierte en el primer gran referente de una serie de obras similares que permitirán al tren eléctrico desplazarse de forma continua y eficiente a lo largo del trazado urbano. En otros puntos, como la carrera 40 y la carrera 50, el sistema contará con cruces a nivel con paso semaforizado, mientras que en la avenida Ciudad de Cali se contempla la adecuación de un puente vehicular.
Este avance ha sido posible gracias a trabajos previos fundamentales, como el desmonte parcial de los rieles antiguos, una infraestructura con más de 100 años de antigüedad, que ya fue retirada en amplios sectores del corredor férreo, incluyendo tramos hasta la avenida 68. Estas labores permitieron liberar el espacio necesario para la implantación de las nuevas estructuras elevadas y para la modernización integral del corredor ferroviario dentro de la ciudad.
Asimismo, se confirmó que la obra iniciará en el mes de marzo, momento a partir del cual se espera un avance intensivo de los trabajos del Regiotram de Occidente en Bogotá. Este puente será, además, uno de los primeros frentes de obra de gran visibilidad para la ciudadanía, al desarrollarse sobre una vía de alto tráfico y en un sector neurálgico del occidente de la capital.
La relevancia de esta estructura no se limita a su tamaño. El puente de la Avenida de las Américas permitirá demostrar en la práctica cómo el Regiotram se integrará al entorno urbano, resolviendo cruces complejos sin generar barreras físicas ni afectar la dinámica de la ciudad. Su ejecución implicará un reto técnico considerable, tanto por la longitud del viaducto como por la necesidad de mantener la operación vial durante las obras, lo que exigirá una planificación detallada y una coordinación permanente con las autoridades de movilidad.
De manera paralela, se registran avances significativos en el patio taller, que estará ubicado en inmediaciones del Salitre, una instalación esencial para la operación, mantenimiento y control del sistema. Este componente es clave para garantizar la confiabilidad y continuidad del servicio una vez el Regiotram entre en funcionamiento. Asimismo, se ejecutan obras en otros puntos del trazado, preparando el terreno para la implantación de estaciones, terraplenes y estructuras elevadas.
En términos generales, el Regiotram de Occidente es una de las grandes obras de infraestructura que actualmente se construyen en Cundinamarca, con el objetivo de integrar de manera eficiente a los municipios de Facatativá, Madrid, Mosquera y Funza con Bogotá. El proyecto busca transformar radicalmente los tiempos de desplazamiento, reduciendo recorridos que hoy superan las dos horas a tan solo 68 minutos, en un trayecto total de 39,6 kilómetros.
A la fecha, el proyecto registra un avance aproximado del 37 %, y se tiene previsto que la primera etapa entre en operación en octubre de 2027, cubriendo el tramo entre Facatativá y el sector de Catam, donde estará ubicada la primera estación del Regiotram dentro de Bogotá. Esta fase inicial marcará el inicio de la operación comercial del sistema y permitirá comenzar a materializar los beneficios del proyecto para miles de usuarios diarios.
Dentro de Bogotá, el Regiotram contará con nueve estaciones, distribuidas a lo largo del corredor férreo desde el occidente hasta el centro ampliado de la ciudad. El trazado ingresará por Fontibón, siguiendo el antiguo corredor ferroviario, y las estaciones estarán ubicadas en los siguientes puntos estratégicos:
- Catam (estación carrera 129), a aproximadamente 400 metros de la calle 26
- Fontibón
- Avenida Ciudad de Cali
- Avenida Boyacá
- Carrera 68
- Carrera 50
- Carrera 40
- NQS
- Calle 26, en cercanías de la estación Central de la primera línea del Metro de Bogotá, ubicada en la intersección de la avenida Caracas con calle 26
Esta configuración permitirá una integración directa entre el Regiotram, el Metro de Bogotá, TransMilenio y otros sistemas de transporte urbano, consolidando un nodo estratégico de movilidad en el corazón de la capital.
Por su parte El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, confirmó que las obras del Regiotram dentro de Bogotá comenzarán formalmente en el mes de junio, con el inicio de los trabajos de cimentación, la remoción de rieles, la construcción de terraplenes y la cimentación de las estaciones. Según el mandatario, el proyecto avanza con un cronograma serio, que busca cumplir los plazos establecidos y garantizar la entrada en operación del sistema en las fechas previstas. Rey también precisó que ya se adelantan labores de cimentación en la estación Mosquera, mientras que el patio taller El Corzo presenta un avance del 45 %, consolidándose como uno de los frentes de obra más adelantados del proyecto.
Desde el punto de vista tecnológico y ambiental, el Regiotram de Occidente será un sistema de transporte 100 % eléctrico, diseñado para movilizar a más de 130.000 pasajeros diarios y alcanzar una velocidad máxima de 70 kilómetros por hora. De acuerdo con las estimaciones oficiales, durante sus primeros 20 años de operación el sistema permitirá mitigar cerca de 165 toneladas de CO₂, convirtiéndose en un aporte significativo a la reducción de emisiones contaminantes y a la transición hacia una movilidad más sostenible.
El proyecto tiene programada una entrada en operación parcial en octubre de 2027, cubriendo la ruta entre Facatativá y Fontibón, mientras que la meta es completar el recorrido hasta el centro de Bogotá hacia el año 2029, momento en el cual el Regiotram se integrará plenamente con la primera línea del Metro en la estación Central de la avenida Caracas con calle 26.