La ciudad de Bogotá entra en una nueva fase de transformación de su infraestructura vial con el inicio formal del proyecto Accesos Norte Fase II, una de las iniciativas más relevantes para mejorar la movilidad en el norte de la capital y su conexión con los municipios de Cundinamarca. Este lunes 6 de abril de 2026, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), la Interventoría AFA y la Concesionaria Ruta Bogotá Norte suscribieron el Acta de Inicio, documento que marca oficialmente el comienzo de la etapa constructiva de este ambicioso corredor.
La firma de este documento representa mucho más que un acto protocolario, ya que es el resultado de meses de estructuración y verificación de condiciones exigidas al concesionario. La ANI había precisado previamente que este paso estaba “sujeto a la acreditación integral de las condiciones precedentes”, lo que implicaba el cumplimiento riguroso de aspectos técnicos, jurídicos, financieros, prediales, ambientales y sociales. Entre estos requisitos se destacan la no objeción del Plan de Obras, la aprobación de estudios y diseños, el cierre financiero del proyecto y la gestión predial necesaria para las primeras Unidades Funcionales, elementos fundamentales para garantizar la viabilidad del proyecto desde su fase inicial.
Un hito clave dentro de este proceso fue la obtención de la licencia ambiental por parte de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), otorgada mediante la Resolución 029 de 2026, la cual habilitó el desarrollo de las primeras intervenciones. Este instrumento no solo permite avanzar hacia la construcción, sino que también establece un marco estricto de cumplimiento ambiental, especialmente en zonas de alta sensibilidad ecológica.
En ese sentido, el vicepresidente Ejecutivo de la ANI, Roberto Uparela, subrayó que la ejecución del proyecto estará condicionada al cumplimiento progresivo de las disposiciones ambientales, particularmente en áreas como los humedales Torca y Guaymaral. Según explicó, estas obligaciones no son únicamente lineamientos, sino requisitos habilitantes que determinarán el avance de las distintas etapas constructivas, garantizando así un equilibrio entre desarrollo de infraestructura y protección ambiental.
Desde el punto de vista técnico, el proyecto contempla la ampliación de la Autopista Norte en el tramo comprendido entre las calles 191 y 245, uno de los corredores más congestionados de la capital. Actualmente, este sector cuenta con tres carriles por sentido, pero con la intervención se proyecta aumentar su capacidad a cinco o seis carriles por calzada, lo que permitirá mejorar significativamente la fluidez vehicular. Dentro de esta ampliación se incluye un carril exclusivo para TransMilenio entre las calles 191 y 235, lo que fortalecerá la integración del sistema de transporte masivo con la infraestructura vial.
Un aspecto relevante del proyecto es que la ampliación se desarrollará utilizando el espacio del separador central existente, evitando así la adquisición de nuevos predios, lo que reduce impactos sociales y acelera los tiempos de ejecución en comparación con proyectos tradicionales de expansión vial.
Además de la ampliación vehicular, Accesos Norte Fase II incorpora una visión integral de movilidad. El proyecto contempla la construcción de pasos peatonales, accesos a futuras estaciones de TransMilenio, así como la implementación de andenes y ciclorrutas en ambos costados de la vía, promoviendo alternativas de movilidad sostenible. A esto se suman dos retornos a desnivel en las calles 235 y 242, diseñados para optimizar la circulación vehicular y reducir puntos de conflicto sin afectar la continuidad del corredor principal.
Uno de los aspectos que mayor atención genera entre la ciudadanía es el manejo del tráfico durante la ejecución de las obras, considerando que la Autopista Norte es uno de los principales accesos a la ciudad. Frente a este desafío, la ANI aseguró que el Plan de Manejo de Tránsito garantizará en todo momento la operación de tres carriles por sentido, manteniendo las condiciones actuales de movilidad durante el desarrollo del proyecto.
Para lograr este objetivo, las obras se ejecutarán en dos fases claramente definidas. En la primera etapa, las intervenciones se concentrarán en el separador central, mientras que en la segunda fase se trabajará sobre los carriles existentes. Este esquema busca minimizar las afectaciones al flujo vehicular y asegurar la continuidad del servicio. Además, el concesionario ya ha adelantado mesas de trabajo con la Secretaría Distrital de Movilidad, con el fin de coordinar la implementación del plan y mitigar impactos en los usuarios.
Con la firma del Acta de Inicio, el proyecto entra en una fase clave desde el punto de vista operativo. Según informó la ANI, el concesionario contará con un plazo de 77 días calendario para movilizar la maquinaria necesaria e iniciar las actividades de excavación, de acuerdo con el cronograma establecido en el Plan de Obras vigente. No obstante, la entidad también aclaró que no todas las intervenciones comenzarán de manera simultánea, ya que el concesionario deberá seguir acreditando el cumplimiento de los requisitos establecidos en la licencia ambiental para cada frente de obra.
En términos de alcance global, el proyecto cuenta con una longitud total de 17,96 kilómetros y un plazo estimado de ejecución de 66 meses para las Unidades Funcionales 1 a 5, conforme a lo establecido en el Contrato de Concesión No. 001 de 2022. Estas cifras consolidan a Accesos Norte Fase II como una de las intervenciones viales más importantes actualmente en desarrollo en Bogotá.
Finalmente, la ANI reiteró que ejercerá un seguimiento y control permanente sobre el cumplimiento de las obligaciones contractuales, con el objetivo de garantizar que las obras se ejecuten bajo los más altos estándares técnicos, ambientales y sociales. En este contexto, el inicio de este proyecto no solo representa un avance en términos de infraestructura, sino también una apuesta estratégica por mejorar la competitividad, la conectividad regional y la calidad de vida de miles de ciudadanos que diariamente transitan por este corredor clave del norte de la capital.