El Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) anunció que a partir del sábado 30 de agosto, a las 10:00 p.m., se implementarán nuevos cierres viales en el sector de Puente Aranda como parte de las obras del Tramo 1 del megaproyecto de La Nueva 13. Estas medidas implican la inhabilitación de los puentes vehiculares ubicados en la intersección de la avenida calle 13, la avenida sexta, la carrera 50 y la avenida de Las Américas, puntos estratégicos para la movilidad del occidente de Bogotá.
De acuerdo con el director del IDU, Orlando Molano, el cierre es indispensable para avanzar en la construcción de una de las intervenciones más ambiciosas en materia de infraestructura vial de la ciudad: un corredor de 11,62 kilómetros que conectará desde Puente Aranda hasta el río Bogotá. “Estamos trabajando para mejorar la infraestructura vial de Bogotá y para eso es necesario hacer las grandes obras que necesitamos. Estos cierres son necesarios para continuar con las obras del tramo 1 de La Nueva 13”, señaló Molano, quien destacó además la trascendencia de la obra sobre el puente de la carrera 50, pieza clave en este proyecto.
El Tramo 1 contempla la construcción de un intercambiador de tres niveles diseñado para optimizar el flujo vehicular y del transporte público. Según lo informado, el primer nivel contará con una glorieta de tres carriles para tráfico mixto; el segundo, con una glorieta elevada de dos carriles exclusivos para buses de TransMilenio; y el tercero, elevado, con dos puentes de tres carriles cada uno que permitirán la conexión entre el oriente y el occidente a través de la avenida de Las Américas.
Por su parte, la Secretaría Distrital de Movilidad autorizó un Plan de Manejo de Tránsito (PMT) de alto impacto que empezará a regir desde el 1 de septiembre. La secretaria de Movilidad, Claudia Díaz, explicó que si bien los cierres tendrán un efecto significativo en la movilidad de miles de ciudadanos que se desplazan diariamente por este sector, se dispondrá de señalización y personal en vía para orientar a los usuarios. “El intercambiador de calle 13, en Puente Aranda, es una de las obras más importantes de Bogotá y, para avanzar, son necesarios los cierres que se implementarán. Sabemos que estos trabajos impactarán la movilidad de miles de ciudadanos”, indicó la funcionaria.

El director del IDU añadió que la ejecución de este primer grupo de obras se extenderá hasta el año 2028, cuando se espera su entrega definitiva. Durante este tiempo, se presentarán afectaciones para vehículos particulares y buses zonales, aunque se garantiza la operación de TransMilenio, que continuará circulando por carriles exclusivos, así como el tránsito peatonal con pasos seguros habilitados.
En cuanto a las rutas de TransMiZonal, estas mantendrán su servicio en el área mediante los paraderos y desvíos establecidos. Tanto las autoridades de tránsito como el IDU hicieron un llamado a la ciudadanía para estar atentos a la información oficial y planear con antelación sus desplazamientos, teniendo en cuenta que estas medidas son necesarias para dar inicio a uno de los proyectos viales más relevantes de la capital en los últimos años.