La ciudad de Barranquilla inició formalmente un proceso de transformación histórica de su principal escenario deportivo con el arranque de las obras de remodelación y ampliación del estadio Metropolitano Roberto Meléndez, un proyecto de gran envergadura que comenzó de manera inmediata tras la finalización del partido entre Junior FC y Deportes Tolima, correspondiente a la fecha 1 de la Liga BetPlay 2026, encuentro que terminó con victoria 2-0 para el equipo visitante. Apenas se dio el pitazo final, el denominado “Coloso de la Ciudadela 20 de Julio” abrió paso al ingreso de maquinaria pesada, ingenieros y personal técnico especializado, marcando el inicio de una intervención que redefinirá por completo la infraestructura deportiva de la capital del Atlántico.
La remodelación del estadio Metropolitano Roberto Meléndez responde a la designación oficial de Barranquilla como sede de la final de la Copa Conmebol Sudamericana 2026, un hecho sin precedentes en el país, ya que por primera vez desde que la Conmebol adoptó el formato de partido único para definir campeones continentales, una ciudad colombiana albergará una final internacional. Este acontecimiento posiciona a Barranquilla en el centro del mapa futbolístico suramericano y exige un escenario acorde con los más altos estándares internacionales, tanto en infraestructura como en experiencia para jugadores, aficionados y organizadores.
El proyecto cuenta con una inversión superior a 45 millones de dólares, recursos provenientes de los impuestos de los barranquilleros, según lo confirmó la administración distrital. El contrato de obra fue adjudicado por un valor aproximado de $172.969.667.789, tras un proceso de licitación pública identificado como LP-017-2025, en el cual el consorcio Metro Estadio obtuvo el primer lugar con un puntaje de 99,5621086, superando a los demás proponentes, entre ellos Nuevo Estadio Tricolor y Consorcio Desarrollo Deportivo. Dicho consorcio está conformado por Convías S.A.S., Terrapín S.A.S., Proyectos y Gestión del Desarrollo S.A.S. e Ingeniería S.A.S., firmas con experiencia en grandes proyectos de infraestructura.
Inició Oficialmente La Remodelación Del Estadio Metropolitano De Barranquilla | Así Lucirá Ahora
Uno de los pilares fundamentales de la intervención es la ampliación significativa del aforo. El estadio pasará de los 45.994 espectadores actuales a un total de 60.013 asistentes, consolidándose como el estadio más grande de Colombia. La nueva distribución de las graderías contempla 2.698 plazas en la tribuna Norte, 3.724 en Sur, 4.508 en Occidental, 4.850 en Oriental y 1.734 en graderías móviles, lo que permitirá una ocupación más eficiente y cómoda del recinto. Para eventos musicales y culturales de gran formato, la capacidad del Metropolitano podrá alcanzar hasta 75.000 personas, ampliando su vocación como escenario multipropósito para espectáculos internacionales.
Las obras implican una transformación estructural profunda. Entre los cambios más relevantes se encuentra la reducción del nivel de la cancha en 1,8 metros, así como la eliminación total de la pista atlética, una decisión que permitirá acercar las tribunas al terreno de juego y generar una experiencia más intensa, cercana y envolvente para los espectadores. Además, se reconstruirá la tribuna del primer piso en todos los sectores, optimizando la visibilidad y la comodidad del público.
El nuevo terreno de juego incorporará césped híbrido, una tecnología compuesta por fibras naturales reforzadas con sintéticas, diseñada para garantizar una superficie uniforme, resistente y libre de desniveles o imperfecciones. Este tipo de gramado cumple con exigencias internacionales y está pensado para soportar un uso intensivo, tanto en competencias deportivas de alto nivel como en eventos masivos.
Desde el punto de vista arquitectónico y urbano, el estadio Metropolitano presentará una fachada completamente renovada, de carácter vanguardista, equipada con iluminación moderna y pantallas LED, lo que reforzará su imagen como ícono urbano de Barranquilla. Asimismo, se construirá un nuevo techo que cubrirá la totalidad de las tribunas, mejorando sustancialmente la protección frente a las condiciones climáticas y elevando el confort de los asistentes. La intervención también se extenderá a los sectores peatonales y áreas circundantes, integrando el escenario de manera más armónica con su entorno inmediato.
En el interior del complejo, la remodelación contempla nuevas zonas VIP, vestuarios modernos, camerinos completamente renovados y la instalación de un nuevo gramado. A esto se suma la construcción de 10 salas de enfermería, destinadas a la atención de emergencias médicas durante eventos deportivos y culturales, fortaleciendo los protocolos de seguridad y atención al público. Los servicios sanitarios serán ampliados y modernizados, alcanzando un total de 288 inodoros y 72 urinarios, una mejora sustancial frente a la infraestructura existente. El proyecto también incluye la creación de un museo del estadio, así como áreas comerciales y espacios arrendables, que contribuirán a la sostenibilidad económica del recinto a largo plazo.
El inicio de las obras se dio con un despliegue operativo significativo. Alrededor de seis retroexcavadoras, varios camiones de volteo y más de 50 obreros comenzaron las labores iniciales de excavación, remoción de jardines internos y desmontaje de las silleterías de las tribunas, empezando por los sectores Norte y Occidental, así como por los bancos técnicos. El alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, supervisó personalmente el inicio de los trabajos y dio su aval al proceso, destacando que se trata de “un nuevo Metropolitano, a la altura de la ciudad y de su proyección internacional”.
De acuerdo con lo anunciado por la administración distrital, el estadio permanecerá cerrado durante cerca de diez meses, con una reapertura prevista para noviembre de 2026, mes en el que Barranquilla será anfitriona de la final de la Copa Conmebol Sudamericana, programada para el 21 de noviembre. La obra está proyectada para estar terminada en ese mismo mes, cumpliendo con los tiempos exigidos por el calendario internacional del torneo.
Más allá del impacto deportivo, la remodelación del estadio Metropolitano Roberto Meléndez representa una oportunidad económica estratégica para Barranquilla y el departamento del Atlántico. Según estimaciones de ProBarranquilla, la ciudad podría recibir más de 125.000 visitantes en el marco de eventos internacionales asociados a la Copa Sudamericana, lo que se traduciría en una recompensa económica superior a 21 millones de dólares para sectores clave como la hotelería, la gastronomía, el transporte y el comercio local. En este contexto, el turismo deportivo se consolida como uno de los principales motores de desarrollo económico y posicionamiento internacional de la ciudad.
Con este proyecto, Barranquilla no solo se prepara para albergar un evento continental histórico, sino que reafirma su apuesta por la modernización de su infraestructura deportiva y su capacidad para competir con las grandes capitales de la región. El renovado estadio Metropolitano Roberto Meléndez se perfila así como un símbolo del crecimiento urbano, económico y deportivo de la ciudad, y como un referente nacional en materia de escenarios deportivos de alto nivel, sumándose a los procesos de renovación que también adelantan Bogotá y Medellín de cara al año 2026.