La construcción de la Primera Línea del Metro de Bogotá atraviesa uno de los momentos más determinantes de su historia. A las puertas de 2026, año clave para la culminación de la etapa constructiva, el proyecto ha superado el 70 % de avance, consolidándose como una de las obras de infraestructura más importantes no solo para la capital, sino para el país en su conjunto. Así lo confirmó el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, quien aseguró que el Metro ha ingresado en su fase más crítica y decisiva, caracterizada por un alto nivel de ejecución, la llegada progresiva de trenes y el inicio de pruebas técnicas en distintos frentes.
El mandatario recordó que el contrato del Metro fue adjudicado en 2019, y que al inicio de su administración, el 1 de enero de 2024, el proyecto registraba apenas un 28 % de ejecución, lo que evidenciaba la magnitud del reto heredado.
Desde entonces, el principal desafío ha sido mantener un ritmo sostenido de obra que permita cumplir el cronograma sin interrupciones, especialmente en un contexto técnico y logístico altamente exigente. En ese sentido, Galán ha señalado que 2025 fue probablemente el año más complejo del proyecto, debido a la concentración simultánea de obras civiles, montaje de estructuras y preparación para la fase operativa.
La meta planteada por el Distrito para 2025 consistía en alcanzar un 67 % de avance, objetivo que no solo se cumplió, sino que fue superado. De acuerdo con el alcalde, el progreso actual ya se sitúa por encima del 70 %, lo que confirma que el Metro de Bogotá ha entrado formalmente en la recta final de su fase constructiva. Este avance se refleja tanto en el viaducto elevado como en los distintos componentes técnicos que conforman el sistema ferroviario.
Uno de los hitos más relevantes de esta etapa es la llegada de los primeros trenes a la ciudad. Actualmente, tres trenes ya se encuentran en Bogotá y se encuentran en fase de pruebas, un paso fundamental para validar el funcionamiento de los sistemas eléctricos, mecánicos y de control. Durante un recorrido oficial, el alcalde explicó que el tren que ya se encuentra en operación de prueba corresponde al tren número uno que arribó a la capital y anunció que, a partir de ahora, cada 15 días llegará un nuevo tren al país para ser integrado progresivamente al proceso de pruebas del sistema.
Este avance marca el tránsito del proyecto desde una obra predominantemente civil hacia una etapa de integración tecnológica, en la que el Metro deja de ser únicamente una estructura en construcción para convertirse en un sistema ferroviario en funcionamiento.
Además de transformar la movilidad, el Metro también está redefiniendo el paisaje urbano de Bogotá, especialmente a lo largo del trazado elevado, donde el viaducto se ha convertido en un nuevo elemento estructural de la ciudad.
En paralelo, el Distrito confirmó otro logro significativo: el sábado 3 de enero de 2026 se completaron diez kilómetros de viaducto construidos, un hito que evidencia el avance sostenido del megaproyecto. La noticia fue dada a conocer por el propio alcalde Carlos Fernando Galán, quien destacó este resultado como una señal clara de que las obras continúan avanzando conforme a lo previsto.
El mandatario ha reiterado que la prioridad de su administración es garantizar la continuidad técnica y operativa del proyecto, evitando retrasos y asegurando que cada fase se ejecute con rigor. De cumplirse el cronograma establecido, 2026 marcará el cierre de la etapa de construcción y el inicio de las pruebas finales del sistema, antes de su entrada en operación comercial.
Más allá de su impacto en la movilidad, el Metro de Bogotá se ha consolidado como uno de los principales motores del crecimiento económico nacional, al dinamizar la industria de la construcción, generar empleo y fortalecer las cadenas productivas asociadas a la infraestructura. En ese contexto, la Primera Línea del Metro se perfila como una obra estratégica, llamada a transformar de manera estructural la forma en que Bogotá se mueve, se conecta y se proyecta hacia el futuro.