La Empresa Metro de Bogotá S.A. (EMB) dio un paso decisivo en la posible ampliación de la red férrea de la capital al abrir formalmente la convocatoria pública para contratar la consultoría especializada que evaluará la factibilidad integral de la extensión de la Línea 1 del Metro de Bogotá hasta la calle 100, un proyecto que se perfila como estratégico para el fortalecimiento del sistema de transporte masivo urbano y regional. Con esta decisión, la entidad entra en una etapa clave para determinar la viabilidad técnica, financiera, jurídica y operativa de una iniciativa que surge desde el sector privado bajo el esquema de Asociación Público Privada de Iniciativa Privada (APP-IP).
El proceso quedó oficialmente en marcha el 30 de diciembre de 2025, cuando la EMB publicó en el Sistema Electrónico para la Contratación Pública (SECOP II) el proyecto de pliego de condiciones correspondiente a un proceso de selección abreviada de menor cuantía, cuyo objeto contractual es “Realizar la Consultoría especializada para la evaluación integral (técnica, ambiental, social, predial, jurídica, financiera y de riesgos) de los documentos en etapa de factibilidad presentados por el Originador de la propuesta de iniciativa privada del proyecto extensión de la línea 1 del metro de Bogotá IP-EL1MB”.
Para este contrato se estableció un presupuesto oficial estimado de $4.576 millones, con una duración aproximada de seis meses, periodo en el cual el consultor deberá emitir conceptos técnicos que respalden la toma de decisiones de la entidad.
El origen de esta iniciativa se remonta al 6 de diciembre de 2024, fecha en la que la Empresa China Harbour Engineering Company Limited Colombia (CHEC) radicó ante la EMB el documento de prefactibilidad del proyecto de extensión de la Línea 1 del Metro hasta la calle 100. Esta propuesta se inscribe en el interés del sector privado por participar en el desarrollo de infraestructura estratégica para la movilidad de Bogotá, particularmente en proyectos de gran escala que complementen la red de transporte masivo actualmente en ejecución.
Tras la presentación de la prefactibilidad, la Empresa Metro de Bogotá adelantó los procedimientos administrativos, técnicos, jurídicos, financieros y de gestión de riesgos exigidos para este tipo de esquemas APP. Como parte de dicho proceso, el 6 de marzo de 2025 la iniciativa fue presentada ante el Comité de Asociaciones Público Privadas del Distrito, en una sesión que contó con la participación de la Secretaría Distrital de Movilidad. Este comité, integrado por la Secretaría Distrital de Planeación, la Secretaría Distrital de Hacienda, la Secretaría Jurídica Distrital y la Secretaría General de la Alcaldía Mayor de Bogotá, evaluó el alcance de la propuesta y su relevancia para la movilidad urbana de la ciudad.
Luego de analizar los componentes generales del proyecto, el Comité de APP Distrital recomendó otorgar concepto favorable para que CHEC continuara con la estructuración de la iniciativa en etapa de factibilidad, decisión que permitió avanzar hacia una fase más detallada del proceso. En este punto, el originador presentó los estudios completos de factibilidad, los cuales, conforme a la normativa vigente, deben ser evaluados de manera independiente por un consultor especializado contratado por la entidad pública. Esta evaluación constituye un requisito indispensable para determinar si la iniciativa cumple las condiciones necesarias para ser considerada de interés público y, eventualmente, habilitar un proceso de selección para su ejecución.
La consultoría que ahora se pretende contratar tendrá a su cargo la evaluación integral de todos los componentes del proyecto, incluyendo los aspectos técnicos, ambientales, sociales, prediales, jurídicos, financieros y de riesgos. El objetivo es verificar la consistencia de la información presentada, la viabilidad de las soluciones propuestas y la solidez del modelo de Asociación Público Privada planteado para la extensión de la Línea 1. De acuerdo con la EMB, este análisis permitirá contar con insumos técnicos objetivos para definir si el proyecto puede avanzar a una siguiente etapa.
El proceso de selección del consultor se adelantará bajo la modalidad de selección abreviada de menor cuantía, en concordancia con la legislación colombiana en materia de contratación pública. Una vez concluida la evaluación, y en caso de que los resultados confirmen la factibilidad y el interés del proyecto, la Empresa Metro de Bogotá podrá iniciar una licitación pública para su adjudicación. En dicho escenario, la empresa CHEC, en su calidad de originador de la iniciativa privada, podrá participar en igualdad de condiciones frente a otros posibles oferentes, según las reglas que se definan en los pliegos definitivos.
Desde el punto de vista funcional y operativo, la extensión de la Línea 1 del Metro de Bogotá hasta la calle 100 está concebida como una intervención que permitirá mejorar la operación del sistema y fortalecer su integración con otros modos de transporte masivo. Uno de los impactos más relevantes del proyecto sería la descongestión del nodo de la calle 72, actualmente uno de los puntos de mayor demanda dentro del trazado de la primera línea del metro, lo que contribuiría a una distribución más eficiente de los flujos de pasajeros.
Adicionalmente, la ampliación se articularía con la troncal de TransMilenio de la avenida 68 en la calle 100, facilitando la conexión con la avenida Primero de Mayo y con el proyecto ferroviario regional Regiotram del Norte, que conectará a Bogotá con Zipaquirá y otros municipios de la Sabana, especialmente en el sector de la calle 94 con la NQS. Esta integración intermodal busca optimizar los tiempos de desplazamiento y fortalecer la conectividad entre el norte de la región metropolitana y distintos puntos estratégicos de la ciudad.
En términos más amplios, la iniciativa apunta a ampliar la cobertura y la conectividad de la red de transporte masivo a nivel distrital y regional, facilitando el intercambio modal entre sistemas urbanos y proyectos ferroviarios de alcance metropolitano. De esta manera, la posible extensión de la Línea 1 del Metro se proyecta como un componente adicional de la estructura de movilidad integrada de Bogotá y su área de influencia, alineado con los objetivos de sostenibilidad, eficiencia operativa y mejora en la calidad de vida de los usuarios del transporte público.