Desde 2019, la Torre Forza fue presentada como uno de los proyectos inmobiliarios más ambiciosos no solo de la ciudad de Bogotá, sino de toda la región latinoamericana. La torre concebida como un rascacielos de uso mixto, con oficinas, vivienda, hotel y comercio, apuntaba inicialmente a convertirse en la torre más alta de Sudamérica, un hito arquitectónico destinado a transformar el perfil urbano del centro de la capital colombiana, pero específicamente en el lote ubicado en la calle 19 con carrera Séptima, muy cerca al edificio BD Bacatá o ahora conocido como Bogotá Tower. Sin embargo, a más de 6 años de su primera presentación pública, el proyecto sigue envuelto en dudas, ajustes y silencios que alimentan la posibilidad de que nunca llegue a ejecutarse, al menos en su ubicación original.
En los primeros anuncios, Forza Tower prometía una edificación de 116 pisos y cerca de 460 metros de altura, respaldada —según versiones difundidas en su momento— por una supuesta financiación de 1.300 millones de dólares proveniente de compañías de Estados Unidos. En un video que fue publicado hace aproximadamente cinco años, se mostró el estado del lote y se divulgaron renders atribuidos a la firma de arquitectura ODell, acompañados de la expectativa de que Bogotá albergaría uno de los rascacielos más altos del hemisferio occidental. No obstante a ello y más allá de publicaciones en redes sociales y material gráfico conceptual, nunca se conocieron avances concretos en obra, trámites o cronogramas que pudieran ser verificables.
La información más “reciente”, sobre el proyecto que dio luz de esperanza se trató de una publicación realizada en enero del año 2024 por el arquitecto Rugel F. Chiriboga en la red social LinkedIn. En dicho anuncio, el mismo arquitecto comunicó oficialmente su intención de desarrollar la torre Forza en Bogotá, señalando como responsable del diseño a la firma estadounidense LaBella Associates, bajo la dirección del propio Chiriboga. Según el mensaje, el equipo de LaBella desde ese entonces estaría conformando un grupo de empresas internacionales con experiencia global en el diseño y construcción de edificios superaltos, con el objetivo de materializar una torre futurista que simbolizara el desarrollo, la renovación del centro de la ciudad y la riqueza cultural de Bogotá.
¿Que Paso Con La Construcción De La FORZA TOWER En Bogotá?
De acuerdo con esa nueva versión, la Torre Forza pasaría a tener 100 pisos, manteniéndose como uno de los edificios más altos de Sudamérica y del hemisferio occidental, incorporando además tecnologías verdes e innovadoras como parte de un programa de sostenibilidad y conciencia pública. El diseño estructural, según el anuncio, estaría liderado por la reconocida firma de ingeniería Thornton Tomasetti, una empresa con sede en Estados Unidos y amplia trayectoria en proyectos de gran complejidad, incluyendo estructuras emblemáticas de rascacielos, estadios y centros de convenciones y renovación urbana.
El anuncio del “nuevo” equipo de arquitectura en su momento nos dio a entender que esto no implicaba una transformación estructural del concepto ni del liderazgo creativo, ya que LaBella y Odell actualmente forman parte del mismo grupo empresarial, lo que sugiere continuidad más que renovación en el enfoque arquitectónico. En consecuencia, el proyecto no presenta una redefinición sustancial de su identidad formal ni de su planteamiento urbano.
Por otra parte, la definición de una torre de 100 pisos introduce un ajuste cuantitativo, pero no altera de manera significativa la propuesta volumétrica conocida hasta ahora, pues los renders divulgados hace unos años continúan respondiendo a un esquema conceptual genérico, sin evidencia de un desarrollo técnico más avanzado o de una evolución clara hacia una etapa ejecutiva.
La conclusión más relevante se concentra en el ámbito técnico-estructural. Ya que la incorporación de Thornton Tomasetti como firma responsable del diseño estructural representa el único elemento con capacidad real de elevar el perfil del proyecto, dado su reconocimiento internacional y su experiencia en rascacielos de gran altura y alta complejidad. Esta participación abría la posibilidad de que la Torre Forza alcanzará estándares técnicos propios de proyectos de escala global.
Finalmente, la mención de un eventual consorcio con empresas de China y Singapur, países con amplia trayectoria en la construcción de rascacielos, sugirió un intento por fortalecer la base técnica y constructiva del proyecto. No obstante, al tratarse de información no oficializada y sin respaldo documental público, esta posibilidad debe interpretarse más como una intención estratégica que como una condición consolidada para llevar a cabo el proyecto. Demostrándonos casi dos años después de este anuncio, que el comunicado quedo en palabras mas que en hechos concretos, las conclusiones apuntan a un proyecto que, más allá de declaraciones puntuales, aún no demuestra avances suficientes que confirmen su madurez técnica ni su viabilidad definitiva.
No obstante, pese a estos anuncios realizados a inicios de 2024, que nos volvieron a dar esperanza a nosotros como fanáticos de estos grandes proyectos, la información disponible actualmente sigue siendo mínima. Hasta este mes de Diciembre de 2025, no se han presentado nuevos diseños detallados, estudios técnicos públicos, avances en licenciamiento ni cronogramas de ejecución.
Esta falta de claridad permite suponer que el proyecto continúa en una fase muy temprana de desarrollo o, en el peor de los escenarios, que se trate nuevamente de una iniciativa descartada en la ciudad, tal como ha sucedido con otros importantes proyectos para la capital del país. Sin dejar de mencionar que a esto se suma un obstáculo clave: el predio donde se proyecta la torre pertenece a la Beneficencia de Cundinamarca, entidad adscrita a la Gobernación de Cundinamarca, y al parecer aún no se han resuelto los problemas jurídicos asociados a su uso.
Adicionalmente, la Torre Forza no contaría actualmente con una licencia de construcción vigente, y el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de 2022 impone mayores restricciones para la construcción de rascacielos en Bogotá.
Este nuevo marco normativo podría explicar la reducción en el número de pisos y sugiere que la altura original de 460 metros también tendría que disminuir para que el proyecto resulte normativamente viable. Previamente El lote tuvo en alguna ocasión cuando el proyecto se llamaba “torre entrecalles” una licencia de construcción para una torre de 96 pisos, pero eso fue antes del POT de ex alcaldesa Claudia López, Ahora este proceso deberá ser llevado a cabo para poder consolidar nuevamente una licencia para este nuevo proyecto. Estos factores urbanísticos representan un desafío considerable para cualquier desarrollo de gran escala en el centro de la ciudad, lo que ha impedido su materialización.
El contexto económico tampoco es menor. El centro de Bogotá ha sido escenario de proyectos emblemáticos que han enfrentado serias dificultades financieras. El caso más cercano es el del BD Bacatá, hoy conocido como Bogotá Tower, un rascacielos que, pese a haber sido construido en gran parte, ha atravesado múltiples problemas económicos y administrativos que han retrasado su culminación y operación plena. Este antecedente refuerza las dudas sobre la capacidad del mercado y de los desarrolladores para sacar adelante proyectos de esta magnitud en el corazón de la capital, además del actual escenario político.
En conclusión, la Torre Forza continúa siendo una propuesta tan atractiva como incierta. De materializarse, podría convertirse en un ícono arquitectónico para Bogotá y América Latina, aportando una importante oferta de oficinas y vivienda, especialmente necesaria en el centro de la ciudad. Sin embargo, hasta el momento, el proyecto carece de información sólida y verificable. Los únicos insumos disponibles son renders volumétricos, publicaciones en foros de internet y anuncios en perfiles profesionales de LinkedIn. Aunque LaBella Associates muestra experiencia en proyectos arquitectónicos previos, no cuenta con antecedentes claros en la construcción de rascacielos de esta escala.
Mientras no existan definiciones claras sobre el predio, el licenciamiento, la altura final, la financiación y el cronograma, la Torre Forza seguirá ubicada en el terreno de la expectativa más que en el de la realidad.