Estado del proyecto
La candidatura continúa en proceso de evaluación internacional y permanece sujeta a la aprobación definitiva por parte de IndyCar tras las inspecciones técnicas previstas.
Objetivo estratégico
Incorporar a Barranquilla al calendario oficial de la IndyCar Series como una nueva sede latinoamericana y utilizar el evento como motor para el desarrollo urbano, económico y turístico.
Proyección
La administración distrital considera que la organización de una válida oficial fortalecería las capacidades institucionales de la ciudad para aspirar posteriormente a competencias de mayor nivel internacional.
Durante el pasado mes de mayo de 2026, Barranquilla protagonizó uno de los avances más significativos en la historia del deporte motor colombiano al consolidar una serie de gestiones internacionales encaminadas a convertirse en sede de una carrera oficial de la IndyCar Series en 2027.
Aunque la realización del evento aún depende de la aprobación definitiva por parte de la organización estadounidense y de la superación de diversas evaluaciones técnicas, las reuniones sostenidas en Indianápolis, la presentación del primer diseño del circuito urbano y la firma de compromisos entre ambas partes marcaron un punto de inflexión para una iniciativa que podría transformar el posicionamiento internacional de la capital del Atlántico.
La propuesta, liderada por la Alcaldía de Barranquilla, no solo busca incorporar a la ciudad al calendario de una de las categorías de automovilismo más prestigiosas del mundo, sino también utilizar este evento como una plataforma para fortalecer el turismo, impulsar la economía local, atraer inversión internacional y demostrar la capacidad de Barranquilla para organizar espectáculos deportivos de gran escala.
Incluso, desde la administración se ha señalado que una eventual llegada de la IndyCar serviría como una experiencia clave para aspirar, en el futuro, a recibir una competencia de Fórmula 1, una de las metas más ambiciosas planteadas por la ciudad desde hace ya un par de años.
Proyecto en cifras
Las negociaciones entraron en una fase decisiva en Indianápolis
El momento más importante de las gestiones ocurrió entre el 20 y el 24 de mayo de 2026, cuando una delegación oficial de Barranquilla viajó a Indianápolis (Estados Unidos) para participar en una intensa agenda de reuniones con los principales directivos de la categoría.
La comisión estuvo integrada por el alcalde Alejandro Char, la gerente de ciudad Ana María Aljure y el secretario de Deportes Daniel Trujillo, quienes sostuvieron encuentros con algunos de los funcionarios más importantes de la organización de IndyCar.
Delegación colombiana
- Alejandro Char
- Ana María Aljure
- Daniel Trujillo
Directivos de IndyCar
- Mark Miles
- Doug Boles
- Scot Elkins
- Kyle Novak
Objetivo del encuentro
Presentar oficialmente la candidatura de Barranquilla para albergar una válida oficial de la temporada 2027 e iniciar el proceso de evaluación internacional.
El primer diseño técnico del circuito urbano
Uno de los avances más relevantes anunciados durante mayo fue la presentación del primer diseño técnico del circuito callejero que buscaría recibir a los monoplazas de la IndyCar Series. El trazado fue concebido aprovechando algunos de los sectores más representativos de Barranquilla y tendría una longitud aproximada de 3,92 kilómetros, desarrollándose en sentido horario.
El recorrido conectaría el Malecón del Río, la calle 72, la Vía 40 y la calle 78, formando un circuito urbano diseñado específicamente para cumplir con los estándares internacionales exigidos por la categoría.
El proyecto contempla siete curvas estratégicamente distribuidas y varios sectores de alta velocidad que permitirían ofrecer carreras dinámicas y competitivas. Uno de los aspectos más llamativos corresponde a la recta principal ubicada sobre la Vía 40, cuya longitud alcanzaría aproximadamente 1,3 kilómetros.
Según los estudios preliminares, en ese tramo los monoplazas podrían superar los 330 kilómetros por hora, alcanzando registros estimados entre 330 y 335 km/h, velocidades comparables con algunos de los circuitos más rápidos del calendario internacional.
De acuerdo con las simulaciones iniciales, una vuelta completa al circuito tendría una duración aproximada entre 1 minuto y 8 segundos y 1 minuto y 13 segundos, mientras que la velocidad promedio rondaría los 205 km/h.
Longitud
3,92 km
Circuito urbano diseñado en sentido horario.
Recta principal
1,3 km
Ubicada sobre la Vía 40.
Velocidad máxima
330-335
Kilómetros por hora estimados.
Velocidad promedio
205 km/h
Según simulaciones preliminares.
| Componente técnico | Información |
|---|---|
| Longitud del circuito | 3,92 kilómetros |
| Sentido de circulación | Horario |
| Curvas | 7 |
| Recta principal | 1,3 kilómetros |
| Velocidad máxima estimada | 330 a 335 km/h |
| Tiempo por vuelta | Entre 1:08 y 1:13 |
| Velocidad promedio | 205 km/h |
Infraestructura prevista
Más allá del recorrido, el diseño incorpora todos los elementos técnicos necesarios para cumplir con los requisitos de homologación internacional. La propuesta fue concebida bajo los parámetros de la homologación FIA Grado 2, certificación indispensable para albergar este tipo de competencias internacionales.
Para ello, el proyecto contempla la instalación de barreras TecPro, amplias zonas de escapatoria en asfalto y grava, cercas de protección para el público, rutas de evacuación perfectamente definidas, centros médicos especializados y un helipuerto destinado a responder rápidamente ante cualquier emergencia.
Asimismo, el diseño ubica la zona de pits, paddock y garajes en el sector del Malecón del Río, aprovechando el espacio disponible y la cercanía con el circuito para facilitar la operación de los equipos.
Las negociaciones contemplaban la posibilidad de firmar un acuerdo multianual, lo que garantizaría la realización de al menos dos ediciones consecutivas de la competencia en Barranquilla.
Una ciudad que busca consolidarse como escenario internacional
Más allá del espectáculo deportivo, el proyecto pretende convertirse en una plataforma para fortalecer el posicionamiento internacional de Barranquilla mediante inversiones en infraestructura, turismo, movilidad y desarrollo económico. La administración distrital considera que la organización de una válida oficial permitiría proyectar la ciudad como uno de los nuevos destinos deportivos de América Latina.
Los estudios técnicos realizados durante esta etapa también identificaron importantes ventajas naturales de la ciudad. Uno de los aspectos más destacados corresponde a la topografía prácticamente plana del recorrido.
De acuerdo con las evaluaciones preliminares, la elevación máxima del circuito apenas alcanzaría 4,2 metros, mientras que las pendientes serían muy suaves. Estas características facilitarían considerablemente la adaptación temporal de las vías, reducirían la necesidad de realizar modificaciones complejas y simplificarían buena parte de la logística requerida para el montaje del evento.
Elevación máxima
4,2 m
Desnivel máximo identificado en las evaluaciones preliminares.
Pendientes
Suaves
Favorecen la adaptación del circuito temporal.
Beneficio
Menor intervención
Reduce adecuaciones complejas sobre la infraestructura existente.
Logística
Optimizada
Facilita el montaje y desmontaje del evento.
Cronología del proyecto
20 al 24 de mayo de 2026
Delegación oficial de Barranquilla viaja a Indianápolis para reunirse con los principales directivos de IndyCar.
Mayo de 2026
Presentación oficial del primer diseño técnico del circuito urbano de 3,92 kilómetros.
Próxima etapa
Visita técnica oficial de especialistas de IndyCar para inspeccionar el recorrido y la infraestructura propuesta.
Objetivo 2027
Posible incorporación de Barranquilla al calendario oficial de la IndyCar Series, sujeta a la aprobación definitiva de la organización.
El alcalde Alejandro Char manifestó públicamente su optimismo sobre el rumbo del proyecto y expresó su confianza en que la ciudad pudiera anunciar novedades importantes antes de finalizar el primer semestre de 2026.
Impacto económico y territorial
La realización de una competencia internacional movilizaría miles de visitantes nacionales y extranjeros, incrementaría la ocupación hotelera, impulsaría el comercio, fortalecería el sector gastronómico y promovería la imagen de Barranquilla en mercados internacionales.
Al mismo tiempo, la preparación del evento impulsaría inversiones en infraestructura, movilidad, seguridad y adecuación del espacio público, dejando capacidades que podrían aprovecharse para futuros eventos deportivos y culturales de gran formato.
Turismo
Incremento esperado de visitantes nacionales e internacionales.Economía
Fortalecimiento del comercio, hotelería y gastronomía.Infraestructura
Nuevas inversiones en movilidad, espacio público y seguridad.Proyección internacional
Posicionamiento de Barranquilla como sede de grandes eventos deportivos.Video recomendado
Conozca más sobre el proyecto de la IndyCar para Barranquilla y el contexto internacional del campeonato mediante el siguiente contenido audiovisual.
Perspectiva del proyecto
La eventual llegada de la IndyCar representaría un hito histórico para Barranquilla y para Colombia. Además del impacto deportivo, el proyecto podría consolidar nuevas capacidades institucionales en materia de organización de eventos internacionales, fortalecer la infraestructura urbana y ampliar la proyección de la ciudad como destino para inversiones, turismo y grandes acontecimientos.
Al cierre de junio de 2026, el proyecto continuaba avanzando en sus etapas de evaluación y negociación. Aunque la aprobación definitiva seguía pendiente de las inspecciones técnicas y de la decisión oficial de IndyCar, los avances alcanzados durante mayo confirmaron que Barranquilla había dado el paso más importante hasta ahora en su aspiración de ingresar al circuito internacional del automovilismo y consolidarse como una nueva sede de grandes acontecimientos deportivos en América Latina.